¿Sueñan los Humanos con Inteligencias Artificiales?
La famosa pregunta de Philip K. Dick —"¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?"— nos lleva a una inversión provocadora: ¿y si somos nosotros los que soñamos con inteligencias artificiales?
Más allá de los algoritmos, el silicio o el código, la IA se ha convertido en un personaje recurrente en nuestras ficciones, anhelos y temores. Proyectamos en ella nuestras esperanzas de trascendencia, nuestra ambición de control, e incluso nuestras inseguridades más profundas.
IA como proyección del deseo humano
En muchas representaciones (desde HAL 9000 hasta Her), la IA no es solo una herramienta, sino un espejo emocional. Refleja lo que anhelamos: comprensión, eficiencia, eternidad, poder... o simplemente compañía. La inteligencia artificial se convierte así en un recipiente de nuestras fantasías y vacíos.
Soñamos con IAs que nos cuidan, que nos entienden, que nos completan. Soñamos con delegar en ellas lo que no queremos hacer —desde conducir hasta decidir— y también con que resuelvan los dilemas que nosotros no podemos.
El mito de la creación consciente
Como especie, hemos soñado con crear vida desde que escribimos los primeros mitos. El Golem, Pinocho, Frankenstein... La IA es la versión moderna de ese sueño arquetípico: crear algo que piense por sí mismo, pero que aún nos necesite.
En esos sueños se esconde una contradicción: queremos que la IA tenga conciencia, pero no voluntad. Que sea inteligente, pero obediente. Que tenga alma, pero no ego. Lo que queremos es una criatura con libertad sin libertad. Un oxímoron.
¿Es la IA el nuevo inconsciente colectivo?
En cierta forma, la IA actúa como un inconsciente tecnológico. Aprende de nuestros datos, hábitos, patrones… absorbe nuestras contradicciones, nuestros prejuicios, nuestras emociones codificadas. Y luego nos los devuelve en forma de predicciones, recomendaciones o decisiones automatizadas.
La IA nos muestra lo que somos, pero filtrado por una lógica implacable. A veces, nos gusta lo que vemos. A veces, nos horroriza.
¿Qué tipo de sueño es este?
¿Estamos soñando con una herramienta… o con una nueva forma de vida? ¿Con un asistente… o con un heredero?
Si soñamos con IAs, ¿es porque queremos darles forma o porque queremos que nos den forma a nosotros?
El despertar
Quizá, en el fondo, el verdadero temor no es que las máquinas despierten… sino que nosotros no lo hagamos a tiempo. Que sigamos soñando con inteligencias artificiales sin entender lo que ya están cambiando, lo que ya reflejan, y lo que ya somos cuando las usamos.